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25.7.13

OBJETIVO DE LA ENCARNACIÓN

─ ¿Cuál es el objetivo de la encarnación de los espíritus?

"Dios se la impone con el objeto de hacerles llegar a la perfección. Para unos es una expiación (oportunidad para borrar culpas, purificarse de ellas y limpiar o depurar desaciertos o malos procederes anteriores) y para otros es una misión. Pero para llegar a la perfección, deben sufrir y superar todas las vicisitudes de la existencia corporal; en esto consiste la expiación. La encarnación tiene también otro objetivo, y es el de poner al espíritu en disposición de cumplir su tarea en la obra de la creación, para cuya realización toma en cada mundo un cuerpo en armonía con la materia esencial de aquel, para ejecutar, bajo este aspecto, las órdenes de Dios; de manera que concurriendo a la obra general, el espíritu progrese también".

─ Los espíritus que desde el principio han seguido el camino del bien, ¿necesitan la encarnación?

"Todos ellos son creados sencillos e ignorantes, y se instruyen en las luchas y tribulaciones corporales. Dios, que es justo, no podía hacer a unos dichosos sin pena y sin trabajo, y sin mérito por consiguiente".

─ ¿Y de qué sirve entonces a los espíritus haber seguido el camino del bien, si no les exime de los trabajos de la vida corporal?

"Llegan más pronto al fin; y, además, las penas de la vida son con frecuencia resultado de la imperfección del espíritu. Mientras menos perfecto es, menos tormento sufre, y el que no es envidioso, celoso, avaro, ni ambicioso, no sufrirá los tormentos que de estos defectos se origina".