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29.5.13

LOS 3 REINOS – EN ESTE CAPÍTULO LOS MINERALES Y LAS PLANTAS

─ ¿Qué concepto formáis de la división de la naturaleza en tres reinos o, bien, en dos clases: los seres orgánicos y los inorgánicos? Algunos hacen de la especie humana una cuarta clase. ¿Cuál de estas divisiones es preferible?

Todas son buenas, pues depende del aspecto en que se las tome. En el material, solo hay seres orgánicos e inorgánicos; pero bajo el punto de vista moral, evidentemente hay cuatro grados.
Estos grados tienen en efecto caracteres marcados, aunque parezca que se confunden sus límites. La materia inerte, que constituye el reino mineral, solo tiene una fuerza, la mecánica. Las plantas compuestas de materia inerte, están dotadas de vitalidad. Los animales, compuestos de materia inerte, dotados de vitalidad, tienen además una especie de inteligencia instintiva limitada, con conciencia de su existencia y de su individualidad. El hombre teniendo todo lo que hay en las plantas y en los animales, domina todas las otras clases por una inteligencia especial indefinida, que le da conciencia de su porvenir, percepción de las cosas extra-materiales y conocimiento de Dios.
─ ¿Las plantas tienen conocimiento de su existencia?

No; no piensan y solo tienen vida orgánica.

─ ¿Las plantas experimentan sensaciones? ¿Sufren cuando se las motila?

Las plantas reciben impresiones físicas que obran en la materia; pero no tienen percepciones, y por consiguiente no tienen sentimientos de dolor.

─ La fuerza que atrae unas plantas a otras, ¿es independiente de su voluntad?

Sí, puesto que no piensan. Es una fuerza mecánica de la materia que obra en la materia, y no podría oponerse a ellas.

─ Ciertas plantas, tales como la dormidera o sensitiva y la dionea, por ejemplo,  tienen movimientos que revelan una gran sensibilidad y, en ciertos casos, una especie de voluntad, como la última cuyos lóbulos apresan a las moscas que se posan en ellos para chuparles el jugo, y a las cuales parece que tiende una red para matarlas. ¿Estas plantas están dotadas de la facultad de pensar? ¿Tienen voluntad y forman una clase intermedia entre la naturaleza vegetal y la animal? ¿Son una transición de una a la otra?

Todo es transición en la naturaleza, por el hecho de que nada es semejante y todo se enlaza. Las plantas no piensan, y por consiguiente no tienen voluntad. La ostra que se abre y todos los otros zoófitos no piensan, solo tienen instinto ciego y natural.
La organización humana nos ofrece ejemplos de movimientos análogos sin intervención de la voluntad, como en las funciones digestivas y circulatorias. El píloro se cierra al contacto de ciertos cuerpos para negarles el paso. Lo mismo debe suceder en la sensitiva o dormidera, en la cual los movimientos no implican en manera alguna la necesidad de una percepción y menos aún de la voluntad.
─ ¿No tienen las plantas como los animales, un instinto de conservación que las conduce a buscar lo que les es útil, y a huir de lo que puede serles nocivo?

Si se quiere es una especie de instinto, lo cual depende de la acepción que se dé a la palabra; pero es puramente mecánico. Cuando en las operaciones químicas veis como se reúnen dos cuerpos, es porque se conviene; es decir, porque asiste afinidad entre ellos; más no lo llamáis instinto.

─ ¿En los mundos superiores, las plantas son, como los otros seres, de naturaleza más perfecta?

Todo es más perfecto; pero las plantas siempre son plantas, como los animales, animales; y, siempre, hombres, los hombres.